La falta de acuerdo para aprobar el presupuesto municipal de Aranda de Duero pone en peligro el traslado del Sonorama a un nuevo recinto

Desde hace varios años se ve como inevitable que el Sonorama Ribera se mude a un recinto de mayor aforo que el actual. La creciente capacidad de convocatoria del festival arandino le ha convertido en una de las citas más importantes del calendario estival de festivales a nivel nacional y en el referente absoluto para los que disfrutan con el indie nacional.

El año pasado la organización, con muy buen criterio, siguió ampliando el número de escenarios urbanos, llegando así a más barrios de Aranda y ayudando a desmasificar el epicentro de la fiesta de la ya archifamosa Plaza del Trigo, en el corazón de la ciudad. Y lo hizo programando en estos escenarios bandas importantes, como por ejemplo Rufus T. Firefly y Second que tocaron el sábado por la mañana en el nuevo escenario de la Plaza de Santa Catalina. Y no es el primer paso dado en este sentido, ya en 2016 se estrenó el Escenario “Charco” en el Parque de la Isla para acoger en el a bandas destacadas de la escena hispanoamericana y donde el año pasado pudo disfrutarse, entre otros, de El Mató A Un Policía Motorizado.

Pero además de esta expansión hacia los barrios, la creciente asistencia que registra año tras año el Sonorama hace totalmente necesaria la ampliación del recinto principal del festival. Para aliviar el problema en 2017 se habilitaron nuevos espacios, tomados del Parque de Bomberos, que fueron agregados a los del Parque Ferial, pero eso no impidió la sensación de masificación que algunos sintieron durante el fin de semana y especialmente en las horas punta que coincidían con los cabeza de cartel y otras actuaciones destacadas.

Conscientes de esta necesidad, Art de Troya y el director del Sonorama, Javier Ajenjo, llevan tiempo trabajando en un proyecto para habilitar un nuevo espacio que albergue el festival y tenga capacidad suficiente para absorber de forma cómoda y segura la necesaria expansión que la creciente demanda de entradas exige.

Entre las soluciones propuestas se encuentra el paraje denominado “El Picón” (ver mapa debajo), una parcela de más de 50 Mil metros cuadrados sita a poco más de un centenar de metros de la entrada del recinto actual.

Conscientes de esta necesidad y de lo importante que es para Aranda garantizar el futuro del festival, Art de Troya ha asumido totalmente los costes de redacción del proyecto de acondicionamiento de la parcela “El Picón”, de titularidad municipal, para que puedan ubicarse allí los actos centrales de esta cita anual con la música. En este estudio no se contempla un uso exclusivo del festival, sino que se pretende ganar para la ciudad un nuevo espacio de esparcimiento y zona verde que pueda ser disfrutado durante todo el año y dedicado también a otros eventos que ahora se celebran en espacios que no reunen condiciones idóneas.

La falta de acuerdo entre los grupos municipales representados en el Ayuntamiento arandino para sacar adelante los presupuestos municipales para este año está teniendo como daño colateral esta deseada y necesaria mudanza del Sonorama, ya que es uno de los proyectos que deben aprobarse dentro del paquete presupuestario de este año y no se trata de una partida presupuestaria independiente.

Esperamos que la organización del Sonorama pueda sacar adelante este proyecto tan importante para la expansión de un festival que tanta proyección da a la propia ciudad y a los caldos de la Ribera del Duero.

El Sonorama Ribera, que ya ha confirmado como cabezas de cartel a Liam Gallagher y a Bunbury, además de a una buena nómina de los grupos más de actualidad en el panorama musical nacional, se celebra en Aranda de Duero (Burgos) del 8 al 12 de agosto y los abonos para asistir a la edición de este año pueden conseguirse aquí.

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